Una comunidad de vecinos de A Coruña ha pasado su noche más tranquila desde hace cuatro años. Desde ayer, el vecino con el que se habían enzarzado en decenas de conflictos, acabando la mayoría de las veces en los tribunales y con partes médicos, no reside en el edificio por orden judicial. En vista de la tensa situación creada en este inmueble de propiedad municipal, el Ayuntamiento coruñés decidió en septiembre pasado acudir a los tribunales para resolver el litigio, tras enviarle una carta en la que le concedía un mes para que se fuera voluntariamente. En febrero, el juez dictaminaba el desalojo forzoso y ayer expiró el plazo para que el vecino, un policía local de baja médica, y su familia abandonasen la vivienda.
A las diez y media de la mañana, la jueza se personó en el edificio, situado en la ronda de Outeiro, acompañada de varios policías nacionales, los abogados de los vecinos y del Ayuntamiento, y de un cerrajero. Antes de acceder al piso, la jueza mostró su reparo de entrar sin que los agentes comprobaran el interior, ya que supuestamente el vecino desahuciado había amenazado con causar un estrago. Así las cosas, varios agentes de la Policía Nacional, uno de ellos portaba un escudo, comprobaron que efectivamente el inmueble estaba vacío. La magistrada ratificó que no había nadie en el interior, y ordenó el cambio de cerradura. Y es que un día antes de que se hiciera efectivo el desahucio, el vecino y su familia habían trasladado sus pertenencias en una furgoneta hasta otro piso de la zona.
Inquilinos satisfechos
A pesar de la gran expectación que se formó cuando hace casi un año salieron a la luz los problemas vecinales de este bloque, ayer ningún vecino quiso hacer declaraciones, aunque todos mostraron su satisfacción por la medida tomada por la jueza y confían en que suponga el fin a sus problemas. En cambio, en el exterior sí hubo más de un curioso que se interesó por el revuelo policial que se formó a primera hora de la mañana en este barrio coruñés.
Parece que los problemas vecinales de este bloque de las viviendas municipales del Carmen están tocando a su fin. A las tres de la tarde también se ponía fin al servicio de vigilancia que había contratado el anterior gobierno municipal hace más de un año para «proteger la seguridad de los residentes». En un primer momento se contrató personal de seguridad durante 12 horas al día, pero en vista de que la situación no mejoraba, unas semanas después se reforzó hasta 24 horas, y así continuó hasta el día de ayer. Esta medida redujo en gran medida los incidentes entre el vecino desahuciado y el resto de los residentes, a pesar de que uno de los últimos encontronazos requirió la intervención del vigilante y acabó con un vecino en el hospital.
Reincorporación al trabajo
Pero no todo es negro para el agente municipal. Pese a que ha perdido la que ha sido su casa durante cuatro años, desde el Ayuntamiento señalan que está pendiente de que le asignen un puesto de policía local en segunda actividad. El cargo, que supondría la realización de gestiones de apoyo, administrativas y burocráticas, no conllevaría la tenencia de armas ni la realización de turnos de noche.
http://www.lavozdegalicia.es/noticia/ga ... P12991.htm